La Facultad de Ingeniería en Ciencias de la Tierra (FICT) de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), obtuvo un importante reconocimiento académico tras resultar ganadora en la Convocatoria CEDIA 2025 I+D+i Universidades, una iniciativa que financia proyectos de investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación de alto impacto a nivel nacional.
El proyecto seleccionado, titulado “Evaluación del potencial de recuperación de minerales críticos presentes en residuos mineros: minería sostenible y estratégica”, será ejecutado durante el año 2026 y estará orientado a generar conocimiento científico aplicado en un ámbito clave para el desarrollo sostenible del Ecuador, como es la gestión responsable de residuos mineros y la recuperación de minerales estratégicos.
La propuesta es liderada por la Dra. Samantha Jiménez, en calidad de directora del proyecto, con la participación de la Dra. Priscila Valverde como co-directora y de la M.Sc. Karla Villamar como investigadora, consolidando el liderazgo femenino en investigación científica y tecnológica dentro de la institución.
El proyecto contempla la colaboración interinstitucional de la Universidad Regional Amazónica Ikiam y la Universidad de Machala, así como la participación de investigadores de la Universidad de Huelva (España) y la Universidad de Gante (Bélgica), fortaleciendo la cooperación académica internacional y el intercambio de conocimiento especializado.
Este logro reafirma el compromiso de la ESPOL con la investigación de excelencia, la innovación y la generación de soluciones científicas orientadas al desarrollo sostenible del país.
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
Este proyecto se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, en particular con el ODS 9: Industria, innovación e infraestructura, al promover el desarrollo de soluciones tecnológicas innovadoras para el aprovechamiento responsable de recursos minerales; el ODS 12: Producción y consumo responsables, mediante la valorización de residuos mineros y la reducción de impactos ambientales; y el ODS 13: Acción por el clima, al contribuir a prácticas mineras sostenibles que mitiguen los efectos del cambio climático y fomenten una gestión ambientalmente responsable de los recursos naturales.