¿De dónde proviene el agua que abastece a Santa Cruz y cómo llega hasta sus fuentes superficiales y subterráneas? Responder estas preguntas es fundamental para comprender su disponibilidad y orientar su protección. Con este propósito, la ESPOL avanza en las primeras actividades de investigación de 2026 del proyecto IAEA-Galápagos, financiado por la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA).
La Ing. Priscila Valverde, Ph.D., y el Ing. Tomas Vitvar, Ph.D., investigadores y profesores de la Facultad de Ingeniería en Ciencias de la Tierra (FICT) de la ESPOL, realizaron una visita técnica a la isla, en coordinación con el Ing. Paolo Zambrano, Gerente, y el Ing. Diego Ango, Analista de Calidad de la Empresa Pública Municipal de Agua y Alcantarillado de Santa Cruz (EPMAPASC, E.P.). Este acercamiento permitió vincular el trabajo científico con la gestión del abastecimiento de agua en el territorio.
Durante el encuentro se dialogó sobre las principales fuentes de abastecimiento y su gestión actual. El intercambio con las autoridades locales, junto con el reconocimiento de campo, permitió contextualizar la investigación y conocer las necesidades que orientarán el desarrollo del proyecto.
La primera campaña incluyó la recolección de muestras de agua superficial, subterránea y de lluvia en las cuencas Pelikan Bay y La Camiseta. Su caracterización hidroquímica e isotópica permitirá estudiar tanto la composición del agua como las conexiones entre la precipitación, la infiltración y las fuentes de abastecimiento.
Para explorar estas conexiones, el equipo analizará las huellas isotópicas del agua las cuales son señales naturales que aportan información sobre su origen y los procesos que ha experimentado. El oxígeno-18 y el deuterio ayudarán a investigar qué lluvias alimentan las fuentes y a reconocer señales de evaporación o mezcla entre aguas de distintos orígenes. Por su parte, el azufre-35 aportará indicios sobre la recarga reciente, es decir, sobre el ingreso de agua al sistema subterráneo en períodos relativamente cortos.
La interpretación conjunta de estos análisis y las observaciones de campo permitirá construir las primeras respuestas sobre la circulación del agua en las zonas estudiadas. A medida que avance el proyecto, esta información contribuirá a comprender mejor la relación entre las lluvias y las fuentes de abastecimiento.
Con esta primera campaña, la ESPOL y EPMAPASC E.P., con el financiamiento del IAEA, fortalecen la colaboración y avanzan en la generación de conocimiento para orientar la protección de las fuentes de agua de Santa Cruz.
