Visita de Arqueólogos Rusos

La visita de los arqueólogos rusos en la ESPOL, se debe a la continuidad de las investigaciones que iniciaron hace más de dos años en el sitio arqueológico Real Alto en Santa Elena. Este tipo de convenios interinstitucionales fortalecen a Ecuador como un centro de investigación científica internacional, ya que los estudios que se vienen llevando a cabo vinculan a científicos de varios continentes como el asiático, con la intervención de la Universidad Tohoku de Sendai en Japón, el europeo con la Universidad Federal del Extremo Oriente, Vladivostok en Rusia, y el americano con la Escuela Superior Politécnica del Litoral en Ecuador.

 

“La genética moderna es revolucionaria y gracias a los nuevos descubrimientos en materia genética, se ha podido certificar y ver por primera vez resultados que dan muestras de conexión de nuestras culturas prehispánicas con otras regiones como Asia y Australia”, afirmó el Dr. Andrei Tabarev, profesor de arqueología del Instituto de Arqueología y Etnografía de la rama siberiana de la Academia rusa.

 

El equipo de arqueólogos rusos que nos visita, liderado por el Dr. Alexander Popov, del Museo Histórico-Científico de la Universidad Federal del Extremo Oriente (conocida como FEFU por sus siglas en inglés), en Vladivostok, abre nuevos caminos en lo que respecta a nuestra historia prehispánica. A este grupo se ha sumado la arqueóloga Alisa Zubova, PhD en Arqueología, Antropóloga Física y Dental del Museo de Antropología y Etnografía Pedro el Grande (Kunstkamera) de la Academia Rusa de Ciencias.

 

Además de los resultados ya obtenidos, se ha corroborado la antigüedad de la producción de cerámica de los primeros habitantes del Ecuador, lo que confirma que la cerámica ecuatoriana es una de las mas antigua de América del Sur y del mundo.

 

Es preciso resaltar que  la vinculación con arqueólogos e investigadores internacionales, coinciden con  la reapertura de la carrera de arqueología, que preparará a la nueva generación de arqueólogos ecuatorianos, resolviendo así un problema que ha afectado, durante años, la historia de nuestro país: la falta de arqueólogos debidamente preparados en la teoría y práctica de su área de estudio,  lo cual se debe dominar para lograr la calidad de trabajo que permita el acceso a las publicaciones internacionales más reconocidas.