Historia de la carrera de Licenciatura en Arqueología

En el año 1980, durante la administración del Rector  Ing. Gustavo Galindo Velasco, se crea en la ESPOL, como programa científico, la primera carrera especializada en Arqueología en el Ecuador. Esta fue eventualmente adscrita a la Facultad de Ciencias de la Tierra (ex Facultad de Ingeniería Minas y Petróleos). Esta decisión del Rector significaba dar atención al estudio del patrimonio histórico del Ecuador, recuperando, mediante su conocimiento científico, la experiencia social acumulada a lo largo del tiempo como un valor agregado para resolver problemas contemporáneos de existencia. Por primera vez una universidad nacional emprendía el reto de crear un programa educativo en Arqueología para recuperar el papel que juega la historia en los procesos de identificación cultural.

El Programa de Arqueología se doto de identidad propia en el escenario de América Latina ya que incorporaba como novedad del pensum académico las prácticas de campo, excavación y  laboratorio, tanto de arqueología como antropología sociocultural. La carrera se adscribía así al enfoque de “Arqueología como Ciencia Social” que actualmente se reivindica en numerosos centros académicos hispanoamericanos como central en la construcción del conocimiento científico. Esta modalidad vincula a los estudiantes a proyectos de investigaciones Arqueológicas y Antropológicas concretas, remediando así el divorcio entre teoría y práctica, y la atomización y parcelación del conocimiento cultural. Al mismo tiempo se propone la recuperación del patrimonio histórico, tanto arqueológico como etnográfico, como forma de entender las singularidades que distinguieron a las sociedades precoloniales en el territorio de Ecuador, su legado tecnológico, sus relaciones con la naturaleza, y sus posibles aplicaciones actuales.

Este programa impulsado desde el Centro de Estudios Arqueológicos y Antropológicos (CEAA), se mantuvo y graduó profesionales hasta el año 1994 en que se suspendió el ingreso de nuevos estudiantes por falta de presupuesto oficial para sostener los costos básicos de la carrera de Arqueología. Desde entonces esta primera carrera ecuatoriana de Arqueología no ha sido ni reemplazada ni incorporada como programa académico en ninguna universidad ni pública ni privada del país.

Sin embargo desde inicios del presente siglo se ha mantenido constante la solicitud de reapertura de este Centro Docente y de su programa de Licenciatura para cubrir las demandas de producción de conocimiento sobre la historia precolombina que da carácter e identidad singular al Ecuador. Profesorado y colaboradores académicos del CEAA se han reunido en diferentes ocasiones para actualizar y normalizar el pensum original de la carrera presentándolo para su consideración y búsqueda de apoyo a ESPOL.

Con estos antecedentes, mediante carta de mayo del 2011 dirigida al decano de la Facultad de Ciencias de la Tierra, pusimos en consideración el plan curricular multidisciplinar básico, que dará sostenibilidad a la docencia y practica investigativa en Arqueología desde el CEAA como Centro docente adscripto a dicha facultad. Asimismo solicitamos que se gestione ante el gobierno nacional el respaldo, patrocinio y  financiación necesaria para la reapertura de la Licenciatura en Arqueología. Este proyecto fue conocido por el Consejo Directivo del FICT el 15 de junio del 2012 y con fecha 10 de julio del 2012 el Vice-Rectorado Académico dispone que se desarrolle el proyecto de acuerdo con los reglamentos del SENESCYT.

A la luz de la democracia participativa y protagónica que se promueve desde los organismos del Estado ecuatoriano, así como de las nuevas exigencias a la educación universitaria, y el Plan de Desarrollo Nacional, se revela como estratégica la reapertura de la carrera de Arqueología en la ESPOL. Esta podría ofrecer una formación rigurosa y comprometida de profesionales que contribuyan tanto a la recuperación del conocimiento histórico como a  la gestión pública nacional.